Riesgo sanitario por la contaminación del río Manzanares

El reciente informe del Ayuntamiento de Madrid que alertaba de la contaminación del Manzanares en todo su cauce debido a la ineficiente depuración de las aguas fecales e industriales de la capital, esconde un hecho tan preocupante como la “catástrofe ambiental” anunciada por el Consistorio. La cloaca en la que se ha convertido el río sirve para regar los cultivos hortícolas que se producen en toda la rica vega del Jarama. Este hecho, conocido desde hace años, es consentido por las distintas administraciones locales, regional y nacional.

Tras juntarse el Manzanares con el Jarama, en el término municipal de Rivas-Vaciamadrid, unos pocos cientos de metros más abajo sus aguas son recogidas por la Presa del Rey. Se trata de un azud que recoge las aguas cargadas de contaminantes de ambos ríos y las deriva al Canal del Jarama. Este Canal tiene la misión de servir agua para riego a todos los campos de cultivo de toda la rica vega del Jarama, y de la cual procede un número significativo de los productos hortícolas que se consumen en la región. Municipios como San Martín de la Vega, Ciempozuelos, Titulcia o Aranjuez se ven afectados por esta situación de riego con aguas fecales.

La situación se vuelve más dramática en los meses de verano cuando el Jarama apenas lleva agua propia debido a la falta de aportes en su cabecera (las presas del Vado y del Atazar se suelen cerrar y desecar amplios tramos), con lo que apenas hay agua para diluir los contaminantes. Las aguas del Manzanares y el Jarama se convierten en el suma y sigue de los vertidos de las depuradoras.

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Presa del Rey, 200 metros aguas abajo de la confluencia del Jarama y Manzanares y punto de partida del Canal Real que nutre de agua a las huertas de San Martín de la Vega, Ciempozuelos, Aranjuez… En la otra fotografía vista del efluente de salida de la depuradora de la China, a unos 3 Kms. aguas arriba de la presa del Rey

Entre los agricultores de la zona se ha popularizado el dicho de que a sus cultivos no hace falta añadirles fertilizantes, debido a que la alta carga orgánica del agua que usan para riego suple el uso de estos productos. Pero donde realmente radica el problema sanitario es en la alta carga de metales pesados. Al derivarse desde Madrid los excesos de aguas urbanas junto con las industriales, el porcentaje de metales pesados sobrepasa los límites exigidos por la legislación y los tolerables por el organismo. El Plan Hidrológico Nacional no establecía ningún uso para las aguas de los cursos bajos del Manzanares y el Jarama por precaución sanitaria. Los metales pesados son sustancias que se acumulan en los tejidos de los seres vivos, con lo que no pueden eliminarse. Una alta concentración, prolongada por la acumulación durante años, puede ser cancerígena.

Para solucionar esta grave situación sanitaria, son necesarias medidas urgentes en toda la red de alcantarillado y depuración de Madrid (independiente para aguas industriales) y de su entorno metropolitano. Es imprescindible una doble red de alcantarillado que recoja las aguas pluviales y las pueda servir limpias al río, aumentando además su capacidad de diluir contaminantes. En definitiva hay que recuperar la calidad ambiental y sanitaria de los ríos madrileños.


Más información:

Noticia sobre riesgos sanitarios (agosto 2009)

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