Pozos ilegales en Velilla de San Antonio

Como ya informábamos en nuestro último boletín TARAY, nuestra Asociación se había dirigido al Ayuntamiento de Velilla solicitando una reunión para abordar el grave problema de desecación de humedales que se hacía notar en las lagunas de Miralrío. Una de las causas de esta crítica pérdida de nivel se encontraba en el bombeo de las grandes cantidades de agua que se necesitaban para el mantenimiento de las generosas (e insostenibles) parcelas de césped que esta primavera electoral se habían plantado por todo el pueblo. Parte del agua empleada procedía igualmente de la red de suministro general del Canal de Isabel II. En la comunicación al Ayuntamiento les sugeríamos diferentes alternativas para evitar en el futuro este tipo de derroche: reutilización del agua de la depuradora, sustitución de las gramíneas por otras menos exigentes de agua, rediseño de jardinería pública evitando praderas, etc.

Ante el silencio municipal, se decidió presentar una demanda de información, ante la Confederación Hidrográfica, sobre la legalidad de los pozos abiertos. El resultado ha sido la notificación de una multa de 200.000 pesetas (el “estandar” que impone la CHT) y la constatación de que el Ayuntamiento actuaba al margen de la legalidad.

El alto consumo de agua que requieren este modelo de jardinería “canadiense” causa gravísimos daños en los ecosistemas fluviales (de donde al fin y al cabo se extraerá el agua). La fuerte sequía de este verano y la ausencia de campañas sostenidas de reducción de consumos, ha provocado que se desecara el río Jarama (en la Zona de Torremocha) al entrar en funcionamiento las plantas de bombeo que el Canal de Isabel II tiene localizadas en la zona alta del río.