Miles de árboles se pudren en reforestaciones fallidas de la Administración Regional

Las reforestaciones de riberas que lleva a cabo la Consejería de Medio Ambiente durante las últimas temporadas constituyen todo un despilfarro de fondos públicos. Decenas de miles de árboles se plantan todos los inviernos en las riberas del río Jarama y sus afluentes, árboles y plantas que quedan abandonados a su suerte, sin ningún riego ni mantenimiento posterior. El resultado queda a la vista de cualquiera que se asome a las riberas del Henares (Las Islillas), del Manzanares (zona de las juntas con el Jarama), del Pantueña (Velilla de San Antonio) y en numerosos tramos del mismo río Jarama: miles de troncos de las más variadas y exóticas especies se pudren, la mayoría sin el más mínimo brote.

La Consejería de Medio Ambiente de Madrid viene actuando sobre las riberas de los ríos mediante escolleras y plantaciones. Las primeras han sido motivo de polémicas por la desnaturalización (canalización) que se aporta a parajes protegidos del Parque Regional del Sureste. Las reforestaciones constituyen un auténtico fraude al contribuyente, por parte de una Administración que parece tirar el dinero.

Reforestaciones fallidas. Velilla de San Antonio 2003

Vista parcial de las riberas del Arroyo Pantueña, Velilla de San Antonio, agosto, 2003.

Pongamos un ejemplo: Arroyo Pantueña (Velilla de San Antonio). Reforestación adjudicada a CEIFRA S.A. el 17 de octubre de 2002 (BOCM del 13/11/2002) por un importe de 89.450 euros. Resultados: más de 5.000 plantas y árboles permanecen desecados a lo largo de 3 Kms de ribera de este arroyo, tan sólo dos escasas decenas de ejemplares de sauce han conseguido sobrevivir en el tramo superior del arroyo.

HACIA UN JARDÍN BOTÁNICO

Las especies que se están empleando en estos trabajos de “restauración vegetal”, tienen poco que ver con las tradicionales especies de árboles y arbustos que pueblan las riberas del Jarama. Hasta la fecha, en los tramos medio y bajo, se ha detectado la plantación de numerosos ejemplares de fresno americano, pino carrasco (en la misma orilla del río), cipreses, gallumba, almendros, además de chopos y otras plantas de variedades igualmente exóticas. Estas plantaciones no contribuyen a la regeneración botánica original, más bien constituyen una solución para algunos stock de viveros y, en cualquier caso, una agresión inútil a la integridad del patrimonio natural.

Jarama Vivo ha trasladado recientemente a los responsables de la Consejería de Medio Ambiente y GEDESMA, un paquete de propuestas para atajar esta lamentable situación que se reitera todas las temporadas de plantación. De estas sencillas medidas destacamos las siguientes:

1. La paralización provisional de todos los proyectos de reforestación en marcha. Sería más barato y efectivo dejar que la naturaleza hiciera su trabajo de “reforestación”. Siempre será mejor no intervenir, a provocar este desbarajuste botánico.

2. Que los pliegos de condiciones para proyectos de reforestación incluyan una cláusula sobre mantenimiento y reposición de plantas que garanticen un porcentaje de éxito aceptable.

3. La creación de un organismo público de asesoramiento a la Administración en materia de plantaciones, integrado por botánicos, técnicos de organizaciones conservacionistas, ingenieros forestales… para la supervisión de los proyectos y el seguimiento de los trabajos de reforestación.