Los promotoes de un campo de golf consiguen que la Comunidad de Madrid apruebe el PRUG a la medida

El Ayuntamiento de Getafe y los promotores urbanísticos de la zona de Perales del Rio han conseguido que la Junta Rectora del Parque Regional del Sureste informe favorablemente la construcción de un campo de golf. Para conseguirlo ha sido necesario que la Administración Regional aprobara un reglamento, el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), eliminando la prohibición que existía en el documento original. Este acontecimiento ha sucedido en la sesión de la Junta Rectora celebrada el 12 de febrero de 2009. El proyecto afectará a zonas de especial valor protegidas por la legislación regional y por la Red Natura 2000. A pesar del informe de la Junta Rectora el proyecto aun deberá esperar a la Declaración de Impacto Ambiental, que también depende de la Consejería de Medio Ambiente. A los pocos días se hace público que un juez admite a trámite una querella contra el Alcalde de Getafe por posibles delitos de prevaricación y cohecho en la permuta de nterrenos del campo de golf. En la querella se pone de manifiesto las ventajas para los propietarios de suelo, algunos de ellos relacionados con el Partido Socialista.

Las modificaciones introducidas en el borrador del PRUG son un “traje a medida” de las necesidades de los promotores del campo de golf. Donde antes se prohibían los campos de golf ahora se aceptarían si su superficie no sobrepasa las 70 has (65 has. el de Perales), igualmente se pueden autorizar si se localizaran en la periferia del espacio protegido (dentro y en la frontera de los grandes desarrollos urbanísticos previstos para Perales), etc. Solo les ha faltado poner que los promueva D. Pedro Castro.

El campo de golf supondrá un alto consumo de agua en una Región sin reservas suficientes para atender la demanda creciente de este recurso estratégico. El consumo de agua estimado por la Federación de Golf sería de unos 248.766 m3/año, cifra a todas luces subestimada[1]. Estas instalaciones también requieren del empleo de productos fitosanitarios, muy contaminantes de suelos y aguas. Algunos de los productos que se utilizarían (Iprodiona, Triclorfon, Diflufenican, Mecocrop) son nocivos para los organismos acuáticos y se utilizarían masivamente a escasos metros del río Manzanares; la Iprodiona tiene además posibles efectos cancerígenos. Escasos kilómetros más abajo las aguas del río Manzanares se utilizan para el riego de los campos agrícolas, una práctica de alto riesgo sanitario que ha sido denunciada en numerosas ocasiones.

plano-campo-golf-getafeResulta impresentable las existencia de 35 campos de golf en toda la Región de Madrid, en plena Meseta Castellana, una cifra desorbitada si tenemos en cuenta los recursos hídricos disponibles y la demanda social de éste tipo de actividad. Actualmente están proyectados cerca de otros 30 campos de golf en toda la Región, obedeciendo a intereses urbanísticos, lo que implicaría llegar a un colapso hídrico aun mayor que en la actualidad por no existir recursos suficientes. Los campos de golf existentes se beben anualmente el caudal ecológico asignado al río Jarama a su paso por la presa de El Vado [3] o el equivalente a una ciudad de unos 150.000 habitantes. Para atender estas demandas desde hace más de una década el Canal de Isabel II mantiene cerradas, durante el verano, las presas de El Vado y El Atazar, provocando la desecación de los cauces en los tramos altos de los principales ríos de la Región de Madrid y aumentando la concentración de contaminantes en los tramos bajos.

El campo de golf de Getafe es el eje de una operación urbanística destinada a elevar artificialmente el precio de las viviendas (15.000) que desarrollará el Plan General de Urbanismo en la zona de Perales del Rio. Para conseguir las fuertes plusvalías que esperan los promotores era preciso que el Parque acogiera un campo de golf de 65 has (65 campos de fútbol), algo difícil hasta el momento por que en esos suelos del Parque del Sureste no estaban autorizadas las actividades deportivas, los usos intensivos … incluso el primer documento del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) prohibía expresamente la construcción de campos de golf. Los suelos tienen incluso la calificación de No Urbanizables de Protección Especial. De igual forma se manifiesta la Ley 6/94 del Parque Regional del Sureste, dando a estos suelos otros usos de tipo dotacional y ambiental, pero nunca compatibles con la práctica del golf. Por esa razón ya el 30 de mayo de 2001 la propia Comunidad de Madrid rechazó en la Junta Rectora del Parque Regional del Sureste la construcción de una modesta Escuela de Golf en Pinto, por ser incompatible este tipo de instalaciones con las directrices y objetivos del espacio protegido.

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A los pocos días de celebrarse la Junta Rectora donde Ayuntamientos y Comunidad de Madrid dieron su aprobación al campo de golf de Perales del Rio (Getafe), se hizo pública la aceptación de una querella por prevaricación y cohecho contra el Alcalde Getafe y varios altos cargos del Ayuntamiento por la operación de permuta de suelos para construir el campo de golf, una instalación prohibida hasta ahora en el espacio protegido. En la fotografía acto de protesta contra esta operación en la presentación del PRUG por la Consejera en el Centro de Interpretación de El Campillo.

Con este proyecto el Ayuntamiento pretende una recalificación encubierta de un terreno de gran valor ambiental pero de poco valor económico. En 2005 este Ayuntamiento realizó una permuta de suelo con los propietarios de las parcelas donde se situaría el campo. Se intercambió así suelo no urbanizable de protección por suelos urbanizables[2]. Al liberarse suelo en el interior del Parque para este campo de golf, se dejó más terreno para urbanizar en los nuevos desarrollos de Perales (al lado justo del límite del Parque), y de paso se revalorizan las plusvalías para especuladores, constructores y propietarios del suelo. La existencia del campo de golf provocaría un aumento automático del valor de esos suelos. Es decir estamos ante un clamoroso negocio especulativo, tan clamoroso como la falta de escrúpulos de las administraciones públicas implicadas.

La operación urbanística que legitimó el derecho de los propietarios privados a edificar en el futuro plan parcial de Perales del Rio, a cambio de ceder terrenos rústicos al Ayuntamiento de Getafe para el campo de golf, ha estado rodeada de polémica y sospechas desde sus comienzos (Para más información sobre la operación urbanística pulsar aquí). La operación contó con la oposición del Interventor Municipal. Según informó en su momento la prensa local las sociedades y propietarios que controlan los terrenos de Perales donde se construirá el campo de golf forman un verdadero entramado de compañías en las que sus socios se interrelacionan entre si, entre los propietarios del suelo se encuentran empresas como Joma Sport (accionista del Getafe CF), Astron (propiedad del ex concejal de urbanismo Jesús Neira), Soto e Hijos y Manuel Sanabria (afiliado al Partido Socialista)

[1] Los consumos estimados para un campo de tipo medio (18 hoyos) se establece en 386.000 m3/año, aunque es más que probable que esta cifra sea significativamente superior. Organizaciones de sobrada solvencia como Greenpeace o Ecologistas en Acción estiman consumos medios para campos de golf de 18 hoyos de 750.000 m3/año y de 600.000 m3/año respectivamente.

La estimación se ha realizado en coherencia con varios estudios “pro-golf” publicados:

Mª Dolores Aranda López y Raquél Pineda Martínez, en “Golf en la Región de Murcia”, citan las estimaciones de la Federación de Golf de Murcia (300.000 m3/año – 0,3 Hm3/año), y la de Greenpeace (750.000 m3/año)

G. Sanz Magallón en “El golf y el desarrollo turístico en la Comunidad Valenciana, Murcia y Almería” establece un consumo medio para estos campos de 388.440 m3/año, recogiendo los estudios de Sánchez Villanueva con estimaciones de 300.000 m3/año para el Club Golf Playa Serena y de 580.000 m3/años para Golf Almerimar, ambos de 18 hoyos igualmente.

Priego de Montano en ” Valoración Ambiental de los campos de Golf en Andalucía”, patrocinado por la Federación Andaluza de Golf, estima en 360.000 m3/año

[3] 9,3 Hm3/año en la salida del embalse de El Vado (Plan Hidrológico de la Cuenca del Tajo)