La Comunidad de Madrid debe intervenir urgentemente ante la emergencia sanitaria en los ríos de la Comunidad de Madrid

Los ríos de la Comunidad de Madrid se encuentran en un estado lamentable, en un estado de emergencia sanitaria y ambiental que crece cada año. Son ríos abandonados por las administraciones que tienen encomendada su conservación por ser ecosistemas valiosos y en el caso de gran parte de los ríos madrileños, están especialmente protegidos por la Comunidad de Madrid. Las localidades ribereñas y las personas que residen en ellas llevan tiempo reclamando soluciones[1] a los malos olores, a los residuos o a la contaminación. Le corresponde a la Comunidad de Madrid, como responsable de los espacios protegidos, poner en marcha medidas urgentes en el ámbito de sus competencias y de sus obligaciones legales.

La mayoría de los ríos madrileños forman parte de parques regionales o de la Red Natura 2000. Así lo decidió en su día la Administración Regional, para proteger estos ecosistemas valiosos, auténticos corredores verdes de los que depende la supervivencia de la biodiversidad y una potencial fuente de oportunidades sociales y recreativas. Sin embargo la inhibición de esta administración en sus obligaciones de conservación de los ecosistemas fluviales ha colaborado a la extrema degradación actual

En la actualidad los ríos madrileños se han convertido en un auténtico parque temático de los horrores medioambientales. Son ríos invadidos de toallitas y de basuras (Jarama y Manzanares), electrodomésticos (Guadarrama), agotados en su caudal original (Tajo), invadidos por barreras abandonadas que fraccionan el cauce (Tajuña), con cauces que se desecan por aprovechamientos abusivos (río Guadalix, Lozoya…), fuente de potenciales plagas por carecer de crecidas que regeneren el cauce, con peces invasores y exóticos que han sustituido a las especies originales, ocupación de riberas (en San Fernando de Henares y en Perales del Río), etc. Y es una situación que crece cada año. Es difícil de entender que todo esto suceda en la principal Comunidad Autónoma de España.

Al margen de las obligaciones que le corresponden a la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), la Comunidad de Madrid tiene competencias, recursos y la obligación por normativa de intervenir para conservar los ecosistemas fluviales. El Canal de Isabel II tiene las competencias de la gestión correcta de la depuración de aguas residuales, también tiene la “llave” de los embalses que permitiría un régimen de crecidas primaverales[2] que regenerara los cauces como ocurría en su régimen natural. La Consejería de Medio Ambiente es la administración gestora de los parques regionales, como el Parque del Guadarrama, o el Parque Regional del Sureste (ríos Jarama, Manzanares, Henares, Tajuña) y de la conservación de los escenarios de la Red Natura 2000 (la mayoría de los ríos madrileños). El estado de desinterés e inhibición de la Consejería de Medio Ambiente se expresa igualmente en su rechazo a intervenir desde 2013 en las numerosas denuncias que se presentan por agresiones a ecosistemas protegidos.

Es urgente que desde la Administración Regional de Madrid adopte medidas urgentes que garanticen el respeto de la legislación sectorial de los parques regionales y los escenarios Red Natura 2000, así como las condiciones para la recuperación de la calidad ecológica de los ríos madrileños, entre otras las siguientes medidas:

  • Que el Canal de Isabel II respete la legislación de aguas en la gestión de los embalses de cabecera, garantizando anualmente desembalses controlados en primavera que regeneren los cauces de los ríos madrileños.
  • Plan Regional de mejora de las redes de saneamiento y construcción de tanques de tormentas, que impidan el actual vertido de grandes cantidades de toallitas y otros residuos a los cauces.
  • Actuar, junto con los ayuntamientos y la CHT, frente a las ocupaciones de las riberas en San Fernando de Henares, Perales del Río y río Guadarrama.
  • Programa regional de modificación de las EDAR que gestiona el Canal de Isabel II para introducir progresivamente en todos los ríos el tratamiento terciario.
  • Planes de recuperación ecológica de cada uno de los principales ríos.
  • Poner fin a las sueltas de especies invasoras de peces en los tramos de cabecera.
  • Recuperar la función inspectora y sancionadora en los ecosistemas acuáticos de los espacios protegidos, intervención frente a denuncias por irregularidades y delitos ambientales esos escenarios.

[1] En la zona del Jarama (https://www.paracuellosdejarama.es/tu-ayuntamiento/noticias/segunda-reunion-de-alcaldes-de-la-alianza-por-la-recuperacion-del-jarama ) en el Guadarrama (https://www.noroestemadrid.com/2022/04/reunion-estrategica-interadministrativa-para-tratar-de-salvar-el-rio-guadarrama-y-su-entorno/ ), en Aranjuez (https://www.aranjuez.es/actualidad/aranjuez-acoge-el-ii-encuentro-de-alcaldes-por-el-tajo/ ), etc.

[2] La aplicación de los “caudales de crecida” es una obligación reconocida en el Reglamento de Planificación Hidrológica (en apartado 3.4.1.3 de la Orden ARM/2656/2008, de 10 de septiembre, por la que se aprueba la instrucción de planificación hidrológica.


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