Jarama Vivo denuncia al Canal de Isabel II por la desecación del río Jarama

La desecación de varios kilómetros del Jarama en su curso medio (a su paso por Patones, Torremocha, Torrelaguna, Talamanca, Valdetorres…) ha motivado a la plataforma Jarama Vivo a denunciar al Canal de Isabel II como principal responsable de esta agresión ecológica. A pesar que la normativa europea y española de aguas garantiza el mantenimiento de los caudales ecológicos en nuestros ríos, la Comunidad de Madrid, a través del Canal de Isabel II está impidiendo la suelta de caudales desde sus presas (Atazar y Vado) y que deben aportar una cantidad mínima de agua para el sostenimiento de los ecosistemas acuático y ribereño.

El Canal de Isabel II considera que el agua embalsada para la Comunidad de Madrid no es suficiente para que el principal río de la región lleve agua. Sin embargo sí estima que hay toda la que se desee para usos recreativos y suntuosos, totalmente innecesarios en las condiciones de sequía en la que nos encontramos, como pueden ser el riego de praderas de césped, riego de campos de golf o llenado de piscinas privadas. La cantidad de agua disponible hace perfectamente compatible garantizar el abastecimiento de las poblaciones y el mantenimiento un caudal ecológico en los ríos de la Región. Actualmente el consumo de agua destinado a regar la treintena de campos de golf de la Comunidad de Madrid equivale al caudal que debería llevar el Jarama en su curso medio (unos 9 Hm3/año). Si el Jarama no lleva agua no es achacable a la actual sequía, sino a la escasa voluntad del Canal de Isabel II y de la Comunidad de Madrid por mantener con calidad ambiental los ecosistemas ribereños regionales.

El Canal de Isabel II y la Confederación Hidrográfica del Tajo están obligados a destinar caudales ambientales a los ríos de la región ya que solamente en situaciones de sequía avanzada es cuando podrían actuar, según viene recogido en el Plan Hidrológico de la Cuenca del Tajo. De esta manera, tanto el abastecimiento como los usos ambientales del agua deberían estar por encima de los demás usos (agrarios, industriales, recreativos…). Para el Canal de Isabel II lo único importante son los beneficios económicos que pueda obtener a través de la facturación del recurso agua, importándole bien poco los derechos de los madrileños a tener ríos con agua y ecosistemas bien conservados.

De esta manera, la plataforma Jarama Vivo ha denunciado hoy mismo al Canal de Isabel II ante la Confederación Hidrográfica del Tajo como responsable de la conservación del estado de nuestros ríos. Y por otro lado ha remitido un escrito a la Ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, para que obligue a la Confederación, organismo dependiente de su ministerio, a que tome cartas en el asunto.

La ribera del Jarama, al ser declarado LIC (Lugar de Interés Comunitario), está dentro de la Red Natura 2000 y por tanto afectado por las Directivas europeas. Así, Jarama Vivo está elaborando denunciar el caso ante las instituciones europeas por violación de las Directivas de Hábitats y de Aguas por parte de la Comunidad de Madrid y del Estado central.

La desecación del Jarama está deteriorando gravemente el ecosistema del río, haciendo inviable la supervivencia de las especies propias de ecosistemas acuáticos y poniendo en peligro los organismos que necesitan de la existencia del bosque galería, al estar sufriendo éste la desecación, perdiéndose masa arbórea necesaria para especies afines a estos enclaves naturales, poniendo a especies protegidas al borde de la desaparición en la zona y convirtiendo espacios de esparcimiento en eriales o vertederos, por su pérdida de interés natural y turístico. Esta situación puede afectar también a la salud de las personas, debido a que la falta de caudal en el río agrava la contaminación de sus aguas, por falta de dilución. Estas aguas son utilizadas para el riego de hortalizas y otros cultivos de regadío, aguas abajo del Azud de la Presa del Rey en Rivas-Vaciamadrid.