El ladrillazo llega a Velilla de San Antonio

 

Cuando todo apunta a que la burbuja inmobiliaria ha tocado a su fin y se identifica a la especulación urbanística como una de las causas, sino la única, de la profunda crisis económica que estamos empezando a sufrir, el equipo de gobierno de Velilla (PSOE e Izquierda Unida) siguen apostando por un modelo de crecimiento fracasado, innecesario y muy agresivo para los vecinos y el medio ambiente.

El Equipo de Gobierno de Velilla de San Antonio lo tiene claro, necesita dinero para mantener todos los equipamientos actuales y para cumplir todas las magníficas y sobredimensionadas promesas electorales hechas a sus vecinos. Es esta la razón por la que se firmaron, justo antes de que entrara en vigor la nueva ley del suelo, varios convenios urbanísticos en Velilla, cuya ejecución representaba prácticamente duplicar los habitantes del municipio (1).

Un convenio urbanístico es una figura por la cual el constructor-promotor adelanta dinero al ayuntamiento. A partir de ese momento, el ayuntamiento se convierte en parte interesada en que el desarrollo urbanístico se produzca, ya que de otra manera tendría que devolver el dinero adelantado más los intereses. Esta figura ha sido tradicionalmente el germen de la especulación y la corrupción urbanística que se vive en muchos de los ayuntamientos de este país.

Según un reciente informe de la ONU en España los municipios se financian, en más de una cuarta parte de sus presupuestos, mediante el urbanismo (2) Toda la retórica social de nuestros gobernantes respecto a este tema, es por tanto un ejercicio de cinismo, y un falseamiento de la realidad. En Velilla había, en el 2001, un 16% de viviendas vacías (3), y en toda la Región ya superan las 300.000. Los Planes Generales de Urbanismo ni siquiera se acompañan de estudios de demanda social.

Esta servidumbre financiera en la que se han instalado los ayuntamientos de cualquier signo político, se ha convertido en un grave problema para la Democracia. Cuando además, impulsan proyectos que diezman el patrimonio natural, que es de todos y de las generaciones que están por llegar, no podemos más que preguntarnos que es lo que está pasando con nuestros políticos, cual es su formación y para que intereses trabajan.

Todo el término municipal de Velilla de San Antonio se encuentra ubicado dentro de un espacio natural protegido, y por esta razón, la gestión urbanística debería establecerse en base a criterios de necesidades sociales y sostenibles, y no de oportunidades de negocio. Nuestros políticos no son conscientes de esta realidad. No dudamos de la legalidad de los trámites que finalmente dan lugar a la urbanización (las leyes que facilitan la urbanización salvaje se hicieron con el sospechoso aplauso de los grandes partidos), pero de lo que si dudamos es de la legitimidad que tienen nuestros políticos tras haber ocultado estos planes de crecimiento, y sus consecuencias, en los programas electorales.

Los enormes intereses urbanísticos que se concentran en Velilla y su calificación de zona de gran interés ambiental por la Comunidad de Madrid contribuyen notablemente a que el Equipo Municipal de Gobierno se encuentre siempre en permanente contradicción. Por una parte, se sienten obligados a tomar iniciativas como la Agenda 21, para trabajar supuestamente por el desarrollo sostenible y, a la vez, tramitan desarrollos urbanísticos que excepto los que tienen que ver con la raquítica oferta de protección oficial, están asentados en criterios especulativos. A pesar de que desde el Ayuntamiento de Velilla de San Antonio se hable mucho de “Desarrollo Sostenible”, el crecimiento urbanístico que va a experimentar este municipio próximamente, y el que ha experimentado en los últimos años, convierte la expresión en un sarcasmo. No es de recibo duplicar ó triplicar el parque de viviendas cada década, o mantener a los vecinos en un permanente colapso circulatorio. ¿Dónde está el límite?. Resulta extremadamente preocupante comprobar como desde el Ayuntamiento se impulsa la construcción de una nueva carretera a La Poveda, con el descarado objetivo de facilitar futuros desarrollos urbanísticos hacia Arganda del Rey y Loeches (6) Toda esta política de crecimiento salvaje es apoyada desde el Gobierno Regional con el que comparten criterios y objetivos.

PRÓXIMOS DESARROLLOS URBANÍSTICOS

PRÓXIMOS DESARROLLOS URBANÍSTICOS

SECTOR          VIVIENDAS

XXIII                            1.640

XXIV                            351

XVII                             564

XVIII                            418

XXV                   Suelo industrial

Fuente: Plan General de Urbanismo y expedientes de tramitación

Mientras a nivel nacional y global (4) se impulsan políticas para favorecer la biodiversidad y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, éste Equipo Municipal de Gobierno impulsa grandes desarrollos urbanísticos que devoran paisajes, campos de cultivo y facilitan la emisión de miles de toneladas de CO2 a la atmósfera. El sector de la construcción está íntimamente ligado a las industrias de producción de cemento, ladrillos y transporte, todas ellas muy contaminantes. El negocio que impulsa las emisiones de CO2 es causante de grandes desastres humanitarios en distintas latitudes (5).

Tanto la ONU (2), como el Parlamento Europeo, cómo instituciones sociales de la Unión Europea, se muestran desde hace tiempo escandalizados con lo que sucede en nuestro país, con calificativos en sus informes cómo “España posee el mayor número de casas vacías de Europa, más de tres millones en el 2001”, “enriquecimiento descomunal de una pequeña minoría a costa de la mayoría”, “la especulación y los beneficios financieros generados por la vivienda parecen haber conducido a la aparición de corrupción a gran escala”, “corrupción institucionalizada”, “la construcción financia el 26% de los ingresos municipales”, etc. Partidos políticos, ayuntamientos y gobiernos miran para otro lado mientras se destruye el paisaje, se agotan recursos como el agua o la mayoría de quienes de verdad necesitan acceder a una vivienda (para vivir, no para especular) se ven excluidos por el alto precio de las hipotecas.

Pronto Velilla, si se cumplen las expectativas de crecimiento de nuestros políticos, será una nueva ciudad dormitorio de la corona urbana de Madrid, y por lo tanto tendremos todos los problemas comunes que tienen que ver con las periferias masificadas de las grandes ciudades. En ese momento, quizás alguien se de cuenta de lo que muchos ya sabemos: “Progreso en una sociedad, no significa gestión orientada al crecimiento”.

(1) Revista “La Vega”, Nº 73, Grupo Municipal Izquierda Unida de Velilla, 2007.

(2) Informe del relator Especial de la ONU, Miloon Kothari.

(3) Ver en Censo de Población y Viviendas de 2001.

(4) El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático es un acuerdo internacional que tiene por objeto reducir las emisiones de seis gases provocadores del calentamiento global.

(5) El número de desplazados por causas ambientales supera ya, con creces, al de personas desarraigadas por culpa de las guerras, las persecuciones políticas y los desastres económicos. Así se desprende de un informe del Instituto para el Medio Ambiente y la Seguridad Humana de la Universidad de las Naciones Unidas, con sede en Bonn, Alemania.

(6) Más información sobre desdoblamiento de la M-208 y la amenaza sobre el humedal de Miralrío.