El Canal de Isabel II deseca, un año más, el río Guadalix

Un tramo fluvial de unos 15 kilómetros, entre la presa del embalse de Pedrezuela-El Vellón y las inmediaciones a la desembocadura con el río Jarama, han sido desecadas como consecuencia del cierre de las compuertas de la citada presa. A la ausencia de caudal se le suma la existencia de vertidos de hidrocarburos. Los hechos han sido denunciados por Jarama Vivo ante el Seprona, la Consejería de Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Tajo.

El cierre de las compuertas de la presa de Pedrezuela-El Vellón ha ocasionado la pérdida por completo de toda la fauna acuática del río. Entre las especies más emblemáticas que se han visto afectadas destaca la nutria. Por otro lado, las especies vegetales próximas a la ribera están siendo dañadas seriamente por la pérdida de humedad, con lo que numerosos pies en este tramo no van a poder soportar el verano a no ser que en los próximos días circule agua por el cauce.

Rio Guadalix desecado

Cauce desde el puente de la carretera Pedrezuela a urbanización Corepo. Además de no circular prácticamente caudal, en esta zona son evidentes los restos de hidrocarburos en las charcas aisladas del cauce.

La falta de agua está haciendo que se estén intensificando los efectos negativos de los numerosos vertidos que sufre el Guadalix, al verse desprovisto de su capacidad autodepurativa para diluir los contaminantes. Así, en las inmediaciones de la urbanización Corepo, en el término de Pedrezuela, es posible ver los restos de un vertido de hidrocarburos que fluye por el escaso hilo de agua que discurre por la zona.

El tramo afectado está calificado como LIC (Lugar de Interés Comunitario). Es, igualmente, un paisaje singular por ser el único cañón fluvial de la Región. Pese a ser un espacio protegido de la Red Natura 2000, no es la primera vez que sufre una agresión como ésta. En años anteriores y por las mismas causas, el mismo tramo se ha visto privado de su caudal mínimo durante los meses de verano.

Estos hechos son del todo injustificables atendiendo tanto a la normativa de aguas como a la disponibilidad actual del recurso en la Comunidad de Madrid. En estos momentos está sobradamente garantizado el abastecimiento para las poblaciones madrileñas, cuando los pantanos madrileños están al 72% según datos del propio Canal de Isabel II. Esta situación demuestra los escasos escrúpulos ambientales con la que los directivos de esta empresa gestionan el agua de los madrileños.

Este desprecio a la calidad ambiental de los ríos madrileños y a la dotación de caudales mínimos, contrasta con la disposición de agua para campos de golf. En la región de Madrid existen unas 35 de estas instalaciones (y existen otros tantos proyectados), que consumen más de 9 Hm3 anuales. Es decir, con el agua consumida por tan solo dos campos de golf estarían cubiertas las necesidades hídricas del río durante los meses de verano[i].

Los hechos están siendo denunciados por Jarama Vivo ante la Confederación Hidrográfica del Tajo, la Consejería de Medio Ambiente y el Seprona de la Guardia Civil. Jarama Vivo solicita en la misma la posible apertura de diligencias penales contra los posibles responsables de este episodio.


[i] El caudal ecológico establecido para el río Guadalix en los meses de verano es de 0,60 Hm3 /mes. Los consumos estimados para un campo de tipo medio (18 hoyos) se establece en 386.000 m3/año, aunque es más que probable que esta cifra sea significativamente superior. Organizaciones de sobrada solvencia como Greenpeace o Ecologistas en Acción estiman consumos medios para campos de golf de 18 hoyos de 750.000 m3/año y de 600.000 m3/año respectivamente.

La estimación se ha realizado en coherencia con los estudios publicados por:

* Mª Dolores Aranda López y Raquél Pineda Martínez, en “Golf en la Región de Murcia”, citan las estimaciones de la Federación de Golf de Murcia (300.000 m3/año – 0,3 Hm3/año), y la de Greenpeace (750.000 m3/año)

* G. Sanz Magallón en “El golf y el desarrollo turístico en la Comunidad Valenciana, Murcia y Almería” establece un consumo medio para estos campos de 388.440 m3/año, recogiendo los estudios de Sánchez Villanueva con estimaciones de 300.000 m3/año para el Club Golf Playa Serena y de 580.000 m3/años para Golf Almerimar, ambos de 18 hoyos igualmente.

* Priego de Montano en ” Valoración Ambiental de los campos de Golf en Andalucía”, patrocinado por la Federación Andaluza de Golf, estima en 360.000 m3/año.

rio-Guadalix-croquis-desecacion-agosto-2009