El Canal de Isabel II deseca un amplio tramo del Lozoya

Jarama Vivo ha constatado que el Canal de Isabel II, empresa pública dependiente del gobierno de la Comunidad de Madrid, no libera caudales de agua desde el principal embalse para el abastecimiento de la región. El río Lozoya ha quedado convertido, aguas debajo del muro del embalse de El Atazar, en una sucesión de pequeñas charcas por las que apenas circula un hilo de agua que difícilmente puede mantener las necesidades hídricas de la vegetación y de la fauna protegida ligada al río (1). Esta situación, bastante preocupante, se agravará aún más según vaya avanzando el verano.

Para “Jarama Vivo” la actuación del Canal de Isabel II resulta vergonzosa. Es una ilegalidad manifiesta y consentida por los organismos encargados de velar por la conservación del estado de los ríos de la región, la Confederación Hidrográfica del Tajo y la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. La Directiva Marco de Aguas marca la necesidad y la obligación de preservar los usos ambientales de un río al mismo nivel que el abastecimiento a las poblaciones. El tramo afectado, hasta su desembocadura en el río Jarama, forma parte del LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) ES3110002 “Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte”, a propuesta de la Administración Regional.

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Los aliviaderos de la presa permanecen cerrados durante todo el verano. La única aportación de agua al cauce se realiza varios kilómetros aguas debajo de la presa, cerca de la desembocadura en el Jarama, en la central hidroeléctrica

Con las reservas actuales, el abastecimiento de la Comunidad de Madrid está garantizado para varios años, sin que exista ninguna justificación para que El Atazar, y otros embalses de la Región, no pueda soltar agua para mantener los caudales ambientales del Lozoya. Según datos oficiales, en la actualidad las reservas de agua en la Región alcanzan el 87% y el embalse de El Atazar se encuentra al 98% de su capacidad. La única razón que existe por parte del Canal para mantener esta situación de colapso hídrico es el afán recaudatorio a través del mercadeo del agua. El Plan Hidrológico de la Cuenca del Tajo establece en 27,84 Hm3/año el caudal ambiental que debe liberar la presa de El Atazar, los gestores del embalse aplican estos caudales ambientales liberando pantanadas en invierno y desecando el cauce a partir de la primavera. Con estos procedimientos se incumple igualmente lo previsto en el Plan Hidrológico de la Cuenca del Tajo respecto a las aportaciones mínimas de agua (2).

Jarama Vivo estudiará diversas iniciativas en la asamblea que celebrará el próximo día 15 en San Fernando de Henares.

13 Julio, 2004

(1) En la zona afectada está constatada la presencia de, al menos tres especies protegidas por el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora (Decreto 18/1992, de 26 de marzo): cigüeña negra, nutria y calandino

(2) El art. 11, apartado b) del Pan Hidrológico de la Cuenca del Tajo (Orden de 13 de agosto de 1999) establece que en ausencia de estudios específicos sobre la demanda medioambiental, la cuantía de agua a aportar a los cauces corresponderá al 50% de la aportación mensual media de los meses de verano.

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