Cinco detenidos por el SEPRONA por gestionar escombreras ilegales junto a Valdemingómez

Según informa el diario “El País” (21 y 22 de abril) el SEPRONA ha puesto a disposición judicial a cinco detenidos por dirigir tres empresas que se dedicaban a la explotación de escombreras ilegales en la zona de Valdemingómez y la Cañada Real.

La guardia civil calcula que en los cuatro años de funcionamiento, se han podido arrojar un total de 250.000 metros cúbicos de escombros (unas dos veces y media el volumen de la plaza de toros de Las Ventas) y estiman que cada día llegaban hasta estas escombreras unos 250 camiones diarios. La actividad era especialmente rentable, tanto para quienes gestionaban las instalaciones (que cobraban ilegalmente los vertidos), como para los transportistas (que pagaban unos precios muy por debajo de los establecidos en vertedero legal, 60 euros frente a 250). Se calcula que estas empresas piratas ingresaban unos 14.000 euros diarios.

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Las escombreras ahora detectadas actuaban en una zona especialmente “castigada” por este tipo de instalaciones. La Comunidad de Madrid ha acumulado en la zona la eliminación de todo tipo de desechos. La única diferencia entre las escombreras ahora denunciadas por el Seprona y otras toleradas por la Comunidad de Madrid es la concesión administrativa previa. Las legalizadas no son menos inocuas que las piratas, el caso más palpable es el vertedero de “tierras limpias” (según acuerdo de la Junta Rectora del Parque del Sureste del 25 de octubre de 2000) de La Aldehuela, donde se depositaron entre 2001 y 2003 una ingente cantidad de toneladas de toda clase de residuos (en la fotografía superior lodos de depuradora en este vertedero, junto a Perales del Río-Getafe), con un evidente ahorro para las grandes constructoras de la Región. Mientras tanto la Comunidad de Madrid miró para otro lado e ignoró las denuncias que se le hicieron llegar. En este ambiente nada tiene de extraño que gentes con algo menos de escrúpulos monte escombreras 100% ilegales e igual de peligrosas.

La guardia civil detectó igualmente que las empresas tenían “enganches” ilegales al Canal de Isabel II y a la red de suministro eléctrico, además de ocupar suelos sobre los que no tenían derechos de propiedad. Entre los residuos detectados se encuentran también algunas cantidades de neumáticos y aceites usados.

la Cañada Real es una vía pecuaria en la que viven de manera ilegal y tolerada unas 40.000 personas, entre los términos de Madrid y Rivas Vaciamadrid, esta última localidad ha intentado recientemente el derribo de algunas construcciones, pero tanto el Ayuntamiento de Madrid como la Comunidad no parecen interesadas en acabar con este foco de problemas