100.000 Tm. de lodos se tratarán en Loeches. Más pestilencia en la Comarca

Por si no teníamos poco con las emisiones de Valdemingómez, las aguas fecales del Jarama, los próximos contaminantes desde la central térmica de Morata de Tajuña (ya hay otro proyecto similar en Paracuellos), graveras, aeropuertos y un sin fin de instalaciones de alto riesgo ambiental o sanitario, el Gobierno Regional de Madrid parece decidido a dar una nueva vuelta de tuerca a la ya crítica situación de la comarca del Sureste Madrileño.

RESUMEN DEL PROYECTO:

  • El Estudio de Impacto Ambiental fue presentado el 23 de agosto de 1994 (en aquella etapa del Gobierno Leguina era habitual la presentación de este tipo de proyectos en las vacaciones de agosto).
  • Capacidad de tratamiento para 100.000 tm/año. Trataría los lodos generados en las plantas depuradoras de los ríos Henares y Jarama.
    El proyecto reconoce la emisión de olores en las fases de “pretratamiento” (en nave abierta), en “maduración” (volteo periódico del material en nave abierta), “cribado del compost” (en nave abierta) y “almacenamiento” (en nave abierta).
  • Tan sólo el proceso de “fermentación” se llevaría a cabo en túneles cerrados y con biofiltros que requiere de un mantenimiento específico.
  • La planta ocuparía una parcela de 55 ha, en los límites de los términos municipales de Loeches, Torres y San Fernando de Henares. Suelos No Urbanizables, aunque compatibles con el proyecto (sólo hay vulneración de las Normas Subsidiarias en la altura máxima).
  • Afectaría a la vía pecuaria “Los Pajarillos” y a un gaseoducto de CLH.
  • Objetivo de la planta: Tratamiento de lodos con destino a compostaje agrícola (89%) y a vertedero (11%).

Como viene ocurriendo con tantas instalaciones similares, el proyecto sigue adelante en medio de la desinformación de los vecinos de las localidades que van a ser afectadas directamente por los olores que se emitirán por su funcionamiento (San Fernando de Henares, Torrejón de Ardoz, Velilla de San Antonio, Arganda, etc.). Salvo en la localidad de Loeches, donde su Ayuntamiento se opone (hasta ahora) a la apertura de la planta. En el resto de las localidades se continúa con la vieja tradición de despreciar lo que le ocurra al “vecino”. Como en tantos casos (contaminación de ríos, emisiones atmosféricas, graveras, urbanismo, etc.) las consecuencias superarán los límites administrativos de la localidad “afectada”.