|
LA
AMENAZA
|
|
|
Un informe de la Comisión Europea, recientemente hecho público, demuestra que la Región de Madrid aumentó sus zonas urbanizadas un 49,2% durante la última década, por encima incluso que la Comunidad Valenciana. Lejos de crecer, nuestras ciudades del cinturón metropolitano se multiplican y degradan, sin una demanda social que lo justifique. Un pequeño sector de propietarios, especuladores y empresas, con el apoyo de gestores municipales escasos de escrúpulos, se esfuerzan en un crecimiento urbanístico salvaje, que agrede a la calidad de vida de miles de vecinos y al modo de vida de ciudades hasta hace poco tranquilas. Son operaciones que se llevan a cabo con sigilo y urgencia (antes de que se desinfle del todo esta economía artificial), Escondiéndolas al debate y el conocimiento de la opinión pública. Lejos de abaratar el precio de la vivienda han contribuido incluso a su encarecimiento como nunca antes se había conocido. Lo que sucede en nuestras ciudades en los
últimos años nada tiene que ver con los intereses o las necesidades de
los ciudadanos o la articulación racional del territorio. Para algunos
grupos de presión muy poderosos, y que deciden sobre nuestro modo de
vida, se trata de puro y simple negocio, muy lucrativo por cierto. Los
mismos que son capaces incluso de forzar la repetición de elecciones
regionales. Para los Ayuntamientos, en muchos casos,
son ya la fuente principal de financiación. Los modelos de ciudad a los
que nos arrastran no suelen ser “ofertados” en las elecciones
municipales o regionales (y mucho menos sus consecuencias), aunque también
es posible encontrar noticias de regidores municipales que se jactan todavía
de pretender multiplicar su municipio por dos, por tres y hasta por
cuatro, en el breve período de la ejecución de un Plan General de
Urbanismo (PGOU). La necesidad de recaudar fondos por licencias de
construcción o por el aumento de las transferencias de población parece
ser la última justificación a tanta megalomanía rampante por la
periferia madrileña. Con independencia de las tonalidades ideológicas,
casi todos los municipios parecen haberse inscrito a una lamentable
carrera por el crecimiento a cualquier precio, aprovechando las
oportunidades especulativas que ofrece el mercado inmobiliario. Tanto empeño y dedicación a un
crecimiento que no parece tener límites está provocando numerosos casos
de prevaricación y delitos cometidos por responsables municipales. Hay
hasta la fecha veintidós municipios en los que alcaldes, ex-alcaldes y/o
concejales están siendo investigados por delitos urbanísticos: vulnerar
la normativa municipal o autonómica, licencias en zonas protegidas,
incremento de edificabilidad permitida, se reducen o eliminan las cesiones
obligatorias para zonas verdes y equipamientos, se favorecen operaciones
que incrementan las plusvalías del suelo, lo que a su vez encarece el
precio de las viviendas, etc. Más viviendas... y más caras El negocio del ladrillo no conoce límites.
Hay más suelo para urbanizar que nunca, se construye más que nunca, y
las viviendas están más caras que nunca. De hecho, en la legislatura
pasada se ha aprobado la recalificación de Esta evolución pone de manifiesto la
absoluta falta de relación entre disponibilidad de suelo para construir y
el precio de la vivienda. El urbanismo hoy es un instrumento para
canalizar y promover inversiones. Prueba de ello es el elevado número de
viviendas desocupadas, 305.010 en la Región de Madrid, en el 2001, según
el Instituto Nacional de Estadística (1). ¿Para quién son tantas casas? Hasta la fecha, cerca de 600.000
viviendas se han autorizado construir en la Región de Madrid, la mayoría
en la corona entre la M-40 y M-50 y las grandes localidades del
cinturón metropolitano. Las grandes infraestructuras que se diseñaron
durante la pasada década (circunvalaciones, radiales de peaje...) no han
sido sino el estímulo de grandes operaciones urbanísticas con suelos
previamente acaparados, tal y como se denunció en su día. Esto sucede en la principal Región de un
país donde el nº de hijos por mujer en edad fértil en España ha caído
a la mitad en 20 años. En Madrid la tasa de natalidad sigue siendo una de
las más bajas de Europa a pesar del incremento que aporta la inmigración.
Sólo la inmigración ha evitado que la población de Madrid reduzca su
población absoluta, en el 2003 el saldo vegetativo
(nacimientos-fallecimientos) alcanzó la cifra de 25.317. Tampoco parece
que el bajo poder de compra de la población inmigrante sea el destino de
los miles de adosados que se venden a 50 o 60 millones de las antiguas
pesetas. Es evidente que el negocio inmobiliario y
de la obra pública en la Comunidad de Madrid ya hace tiempo que dejó de
responder a la necesidad de abastecer de techo y cobijo a las personas. La
vivienda, el urbanismo y la planificación territorial que se promueve
desde ayuntamientos y Comunidad de Madrid forman parte de la inmoral
especulación y el trasvase improductivo de capital público a bolsillos
privados. La degradación de la ciudad Que estos crecimientos tienen
sustanciosos beneficios para las arcas municipales está fuera de duda,
aunque más difícil es asegurar que no representan una hipoteca para la
gestión de la ciudad en el futuro, ya que se necesitarán recursos
crecientemente proporcionales a la nueva ciudad. Es decir, a mayor población,
mayores necesidades de infraestructuras urbanas y de servicios locales.
Pero las prioridades de nuestros gestores no se centran en la planificación
de la ciudad a medio plazo sino más bien en el lucimiento del breve
mandato de alcaldes y concejales. Los que vengan detrás ya se buscarán
la vida acudiendo a nuevos y espectaculares planes de urbanismo si la
demanda especulativa del mercado lo permite. Lo que si parece claro es que crecimiento
urbano no es sinónimo de calidad de vida para los habitantes de una
localidad de tipo medio, p.e.. Mientras se «multiplican» los barrios
aparecen problemas que afectan de manera muy directa a los vecinos: el
ambulatorio se queda pequeño, los colegios tienen que instalar los
prefabricados, las carreteras se atascan de vehículos, aparecen fenómenos
de desarraigo local y de delincuencia propias de ciudades dormitorio, el
transporte colectivo se queda raquítico, hay que ampliar la depuradora,
etc. Por supuesto, todo ello se soportará con fondos públicos. Siempre
suelen ser problemas que son «competencia» de otras administraciones.
Eso es al menos lo que le dirán los mismos regidores que decidieron
unilateralmente duplicar o triplicar de una tacada el tamaño de su
localidad. Este crecimiento, disperso e
incontrolado, tiene también influencia sobre la vida local y las
relaciones sociales. El modelo de ciudad mediterránea compacta está
evolucionando hacia el modelo anglosajón, en la que los ciudadanos ganan
en individualidad y pierden en sociabilidad. Son ciudades con casas
grandes, muy extendidas, pero sin gente ni comercios en las calles. El
centro de reunión es el centro comercial y el desplazamiento fundamental
se realiza en coche. Ni siquiera las molestias del cercano
aeropuerto de Barajas han sido un obstáculo para que los mismos
ayuntamientos que protestan públicamente por los ruidos hayan aprobado
incrementar su población, para el 2010, en 630.594 habitantes (2),
incumpliendo con ello las condiciones de la Declaración de Impacto
Ambiental de Barajas, respecto a disminuir la población afectada por
impactos acústicos derivados de esta infraestructura. Pero todas estas actuaciones y
crecimientos cuentan con el apoyo de la Consejería de Urbanismo y Medio
Ambiente, dedicada a diseñar las nuevas circunvalaciones que marquen la
frontera del siguiente crecimiento (ya se están aprobando tramos de la
M-60 y el trazado de la M-70), o infraestructuras que favorezcan ciertos
crecimientos urbanísticos (M-501, Xanadú, Parque de la Warner en San
Martín de la Vega, etc.). Esta Administración, encargada de autorizar
los Planes de Urbanismo de los municipios, ha autorizado, en la anterior
legislatura, la calificación de más suelo para urbanizar que todo el que
se ha construido en los últimos treinta años. Según datos de
Ecologistas en Acción (3). El medio ambiente En España, entre 1990 y 2000, se ha
urbanizado tanta superficie como la provincia de Guipúzcoa (4). En el
mismo período se perdieron 239.248 hectáreas de zonas forestales. En Madrid este fenómeno es especialmente
dramático por la enorme ocupación de suelo y sus impactos directos e
indirectos sobre espacios protegidos como el del Guadarrama o el del
Sureste. El uso masivo y creciente del coche
privado provoca más carreteras, más contaminación, más accidentes, más
atascos, más tiempo perdido en los desplazamientos... La mayoría de los
madrileños se desplaza diariamente de la periferia a Madrid, invierte en
ir y venir al trabajo del orden del 20% del tiempo que permanece despierto
(1). El consumo de petróleo se disparará y
encarecerá aun más, en una Región donde las alarmas por fenómenos de
ozono estratosférico (muy perjudicial para las vías respiratorias) se ha
convertido en algo habitual. La actividad constructiva y, en el
futuro, la ocupación de esas viviendas requiere del consumo de ingentes
cantidades de recursos y energía. La producción de áridos es una de las
principales causas de la degradación del Parque Regional del Sureste y el
tramo medio del Jarama. Regar los jardines de las viviendas
unifamiliares durante los meses de verano supone un consumo medio de diez
veces más que un piso. Por no hablar de los numerosos campos de golf que
se prevén para aumentar los precios de nuevas urbanizaciones, y que se añadirían
a la treintena ya existentes. De seguir este crecimiento en los próximos
años, es probable un colapso hídrico al llegar a superar las demandas de
agua los recursos disponibles en Madrid (unos mil hectómetros cúbicos
anuales). El abastecimiento podría convertirse en un grave problema, por
las dificultades (y los daños ambientales que ocasionaría) para traer
agua de otras cuencas, o por la reedición de los episodios de desecación
de cauces de ríos como ya ocurrió en la pasada década. La situación en el Parque Regional del
Sureste es realmente preocupante. Además de la fragmentación que soporta
por las infraestructuras de transporte, parte de su periferia lleva
camino de colapsarse de viviendas en zonas tan sensibles como Rivas
Vaciamadrid, donde el suelo a planificar ya se ha agotado y se prevén
tensiones en el futuro para desproteger suelo, con cuyos ingresos puedan
lucirse los nuevos gestores. Rivas Vaciamadrid tiene además el lamentable
privilegio de haberse convertido en un auténtico parque temático del
consumo, algo que además se quiere vender cómo la ciudad modélica de la
izquierda. Respuesta social Hace tiempo que desde algunos sectores de
la sociedad se plantean propuestas dirigidas a modificar el precio del
suelo (sacar al mercado la vivienda desocupada, creación de patrimonio
inmobiliario municipal, adquisición de suelo urbanizable previamente
desclasificado), reforma de los ingresos municipales (aumento de las
transferencias del Estado, establecimiento de límites a los ingresos por
desarrollos urbanísticos, reforma de la fiscalidad sobre viviendas vacías),
además de medidas extraordinarias para conectar zonas aun no alteradas
con corredores naturales no urbanizables, etc. Ni Ayuntamientos, ni Comunidad de Madrid,
ni los diferentes partidos políticos, parecen dispuestos a racionalizar
el modelo de crecimiento urbanístico. Ante esta situación de indefensión
institucional y política, la respuesta ciudadana se está organizando en
la Región a partir de una treintena de colectivos sociales y grupos de
defensa ambiental, solicitando planes urbanísticos respetuosos con el
entorno natural. La Coordinadora "CIUDADANOS
CONTRA LA ESPECULACIÓN URBANÍSTICA" que ha empezado a dar sus primeros pasos
pretende denunciar ante la opinión pública la insostenibilidad del
modelo urbanístico actual, llevar ante los tribunales los casos de
ilegalidad y denunciar ante la Unión Europea todos aquellos casos de
incumplimiento de las directivas europeas de protección de la naturaleza.
Precisamente ahora que está elaborando una modificación de la Ley del
Suelo, el Gobierno Regional debe saber que hay una opinión pública
organizada, dispuesta a exigir una normativa al servicio de los ciudadanos
y no de la especulación. (1)
Censo de Población y Viviendas 2001. (2)
“Afecciones a la ampliación del aeropuerto de Madrid-Barajas”.
Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid. (3)
“Incidencia de la actividad urbanística en la CM”. Octubre, 2003. (4)
170.384 hectáreas. Fuente: Proyecto Corine Land Cover. |
Más información |
||
|
Informe del relator especial de la ONU, Sr. Miloon Kathari (marzo-2008) (versión resumida pulsando aquí) Los municipios "liberarán" suelo para 260.000 nuevas viviendas (diario "El Mundo", 27-5-2005), mayo-2005) El alcalde de Sanse no se pronuncia sobre la operación del RACE para crear una ciudad del motor junto al río Jarama ("Crónica, mayo-2005) La Plataforma "Ciudadanos contra la Especulación pone en marcha una web de información, denuncia y alternativas (Nota de prensa, 25-5-2005) El alcalde de San Lorenzo, juzgado por segunda vez por un delito de prevaricación (diario El Pais, 25-5-2005) El RACE pretende una operación urbanística especulativa y amenazadora para la conservación de la ribera del Jarama (nota de prensa de Jarama Vivo, 10-5-2005) Morata de Tajuña pretende multiplicarse por seis (universidad, campo de golf, capital del sureste...) (diario El Pais, 30-4-2005) El RACE pretende construir 1.250 chalets en los suelos del actual circuito del Jarama (Canal Norte, 26-4-2005) Según la Ministra de Vivienda, Madrid ha urbanizado la mitad de su superficie (diario El Pais, 26-4-2005) Aguirre rentabilizará la deuda del Parque Warner con 7.400 pisos y un complejo de ocio (Madridiario, 24-4-2005) Carta abierta a los partidos de izquierdas (por Antonio Marín Segovia, 14-4-2005) Despejadas las dudas: Fuente el Saz quiere multiplicarse por seis (las viviendas, claro) (Diario El Pais-Propiedades, 15-4-2005) Torrejón de Ardoz tendrá un nuevo barrio de 5.000 viviendas (diario El Pais, 14-4-2005) La Comunidad de Madrid saca a concurso una nueva autovía de peaje entre Alcalá de Henares y la R3. (Diario La Razón, 14-4-2005) Los pueblos de la sierra se lanzan a la revisión de los PGOU. (diario El Pais, 12-4-2005) El Defensor del Pueblo denuncia la especulación urbanística en el Mote Abantos. (diario El Pais, 8-4-2005) El
precio de la vivienda en Madrid se ha duplicado en el último
cuatrienio (diario
El Pais, 6-4-2005) El Gobierno frena el gravamen a las viviendas desocupadas (La Gaceta de los Negocios, 29-3-2005) Chanchullos urbanísticos en Paracuellos (Paracuellos Digital, 28-3-2005) El pueblo de Paracuellos también quiere ser "importante". Prevé construir 12.000 nuevas viviendas (diario El Mundo, 25-3-2005) El Suelo no para de recalificarse [en Madrid] (Diario El Pais-Propiedades, 18-3-2005) El fiscal solicita dos años de cárcel para el alcalde de San Lorenzo (diario El Pais, 1-3-2005) La noticia de la concentración de la Puerta del Sol la dio el Times de Londres. (1-3-2005) Corrupción regional. Informe del Fiscal (diario El Pais, 1-3-2005) Sobre la trama inmobiliaria en Majadahonda (Telemadrid-22-2-2005) Majadahonda. Informe fiscal (diario El Pais 1-3-2005) Coslada cede suelo para colegios concertados (El Pais (diario El Pais 27-2-2005) Artículo de opinión sobre la reforma de la Ley del Suelo (La Vanguardia 18-2-2005). La construcción de viviendas bate récord (diario El Pais 4-2-2005) Bustarviejo. Comunicado público Recalificación salvaje de suelo en la Región de Madrid (diario El Pais, 8-9-2002) Anuncio de viviendas en altura junto a los límites del Parque del Sureste (Rivas). Campos de golf en Valdemoro. Promoción pública (diario El Pais 29-1-2002) Campo de golf en el PGOU de Rivas. Entrevista (diario 16, 13-2-2001) Velilla. Entrevista a concejal de urbanismo (revista municipal, sep-2000) Sobre los sectores urbanísticos de Rivas (Nov/1999). Para más información sobre el urbanismo y el Parque Regional del Sureste consultar diversas páginas en las publicaciones: www.elsoto.org/taray16.pdf y www.elsoto.org/taray19.pdf
|
|||
|
|
|||