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Velilla de San Antonio, el "ladrillazo" que se nos viene encima |
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(Abril, 2008) Cuando todo apunta a que la burbuja inmobiliaria ha tocado a su fin y se
identifica a la especulación urbanística como una de las causas,
sino la única, de la profunda crisis económica que estamos empezando
a sufrir, el equipo de gobierno
de Velilla (PSOE e
Izquierda Unida) siguen apostando por un modelo de crecimiento
fracasado, innecesario y muy agresivo para los vecinos y el medio
ambiente. El
Equipo de Gobierno de Velilla de San Antonio lo tiene claro, necesita
dinero para mantener todos los equipamientos actuales y para cumplir
todas las magníficas y sobredimensionadas promesas electorales hechas
a sus vecinos. Es esta la razón por la que se firmaron, justo antes
de que entrara en vigor
la nueva ley del suelo, varios convenios urbanísticos en
Velilla, cuya ejecución representaba prácticamente duplicar los habitantes del
municipio (1).
Un
convenio urbanístico es una figura por la cual el
constructor-promotor adelanta dinero al ayuntamiento. A partir de ese
momento, el ayuntamiento se convierte en parte interesada en que el
desarrollo urbanístico se produzca, ya que de otra manera tendría
que devolver el dinero adelantado más los intereses. Esta figura ha
sido tradicionalmente el germen de la especulación y la corrupción
urbanística que se vive en muchos de los ayuntamientos de este país. Según
un reciente informe de la ONU en España los municipios se financian,
en más de una cuarta parte de sus presupuestos, mediante el urbanismo
(2) Toda la retórica social de nuestros
gobernantes respecto a este tema, es por tanto un ejercicio de
cinismo, y un falseamiento de la realidad. En Velilla había, en el
2001, un 16% de viviendas vacías (3), y en toda la Región ya superan las 300.000.
Los Planes Generales de Urbanismo ni siquiera se acompañan de
estudios de demanda social. Esta
servidumbre financiera en la que se han instalado los ayuntamientos de
cualquier signo político, se ha convertido en un grave problema para
la Democracia. Cuando además, impulsan proyectos que diezman el
patrimonio natural, que es de todos y de las generaciones que están
por llegar, no podemos más que preguntarnos que es lo que está
pasando con nuestros políticos, cual es su formación y para que
intereses trabajan. Todo
el término municipal de Velilla de San Antonio se encuentra ubicado
dentro de un espacio natural protegido, y por esta razón, la gestión
urbanística debería establecerse en base a criterios de necesidades
sociales y sostenibles, y no de oportunidades de negocio. Nuestros políticos
no son conscientes de esta realidad. No dudamos de la legalidad de los
trámites que finalmente dan lugar a la urbanización (las leyes que
facilitan la urbanización salvaje se hicieron con el sospechoso
aplauso de los grandes partidos), pero de lo que si dudamos es de la
legitimidad que tienen nuestros políticos tras haber ocultado estos
planes de crecimiento, y sus consecuencias, en los programas
electorales. Los
enormes intereses urbanísticos que se concentran en Velilla y su
calificación de zona de gran interés ambiental por la Comunidad de
Madrid contribuyen notablemente a que el Equipo Municipal de Gobierno
se encuentre siempre en permanente contradicción. Por una parte, se
sienten obligados a tomar iniciativas como la Agenda 21, para trabajar
supuestamente por el desarrollo sostenible y, a la vez, tramitan
desarrollos urbanísticos que excepto los que tienen que ver con la
raquítica oferta de protección oficial, están asentados en
criterios especulativos. A pesar de que desde el Ayuntamiento de
Velilla de San Antonio se hable mucho de “Desarrollo Sostenible”,
el crecimiento urbanístico que va a experimentar este municipio próximamente,
y el que ha experimentado en los últimos años, convierte la expresión
en un sarcasmo. No es de recibo duplicar ó triplicar el parque de
viviendas cada década, o mantener a los vecinos en un permanente
colapso circulatorio. ¿Dónde está el límite?. Resulta
extremadamente preocupante comprobar como desde el Ayuntamiento se
impulsa la construcción de una nueva carretera a La Poveda, con el
descarado objetivo de facilitar futuros desarrollos urbanísticos
hacia Arganda del Rey y Loeches (6) Toda esta política de crecimiento salvaje es
apoyada desde el Gobierno Regional con el que comparten criterios y
objetivos.
Mientras a nivel nacional y global (4) se impulsan políticas para favorecer la biodiversidad y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, éste Equipo Municipal de Gobierno impulsa grandes desarrollos urbanísticos que devoran paisajes, campos de cultivo y facilitan la emisión de miles de toneladas de CO2 a la atmósfera. El sector de la construcción está íntimamente ligado a las industrias de producción de cemento, ladrillos y transporte, todas ellas muy contaminantes. El negocio que impulsa las emisiones de CO2 es causante de grandes desastres humanitarios en distintas latitudes (5). Tanto
la ONU (2),
como el Parlamento
Europeo, cómo instituciones sociales de la Unión Europea, se
muestran desde hace tiempo escandalizados con lo que sucede en nuestro
país, con calificativos en sus informes cómo “España
posee el mayor número de casas vacías
de Europa, más de tres millones en el 2001”,
"enriquecimiento
descomunal de una pequeña minoría a costa de la mayoría",
“la especulación y los
beneficios financieros generados por la vivienda parecen haber
conducido a la aparición de corrupción a gran escala”,
"corrupción
institucionalizada", "la
construcción financia el 26% de los ingresos municipales",
etc. Partidos políticos, ayuntamientos y gobiernos miran para otro
lado mientras se destruye el paisaje, se agotan recursos como el agua
o la mayoría de quienes de verdad necesitan acceder a una vivienda
(para vivir, no para especular) se ven excluidos por el alto precio de
las hipotecas. Pronto Velilla, si se cumplen las expectativas de crecimiento de nuestros políticos, será una nueva ciudad dormitorio de la corona urbana de Madrid, y por lo tanto tendremos todos los problemas comunes que tienen que ver con las periferias masificadas de las grandes ciudades. En ese momento, quizás alguien se de cuenta de lo que muchos ya sabemos: “Progreso en una sociedad, no significa gestión orientada al crecimiento”. (1)
Revista “La Vega”, Nº 73, Grupo Municipal Izquierda Unida
de Velilla, 2007. (2)
Informe del relator Especial de la ONU, Miloon Kothari: http://www.elsoto.org/Urbanismo%20informe%20ONU-marzo-2008.pdf
(3)
Ver en Censo de
Población y Viviendas de 2001 en http://www.ine.es
(4)
El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático es un acuerdo
internacional que tiene por objeto reducir las emisiones de seis gases
provocadores del calentamiento global. (5) El número de desplazados por causas ambientales supera ya, con creces, al de personas desarraigadas por culpa de las guerras, las persecuciones políticas y los desastres económicos. Así se desprende de un informe del Instituto para el Medio Ambiente y la Seguridad Humana de la Universidad de las Naciones Unidas, con sede en Bonn, Alemania. (6) Más información sobre desdoblamiento: http://www.elsoto.org/noticia-desdoblamiento-M208.htm
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Esta página ha sido actualizada el jueves, 17 de abril de 2008