|
Asociaciones ecologistas exigen a la Consejería de Medio Ambiente que ponga fin a la minería ilegal en el Parque Regional del Sureste |
|
(Noviembre, 2008)
La normativa del Parque Regional del Sureste establece que desde febrero de 2004 debería haber cesado la actividad de las explotaciones de áridos (graveras y plantas de tratamiento) en las zonas más sensibles el Parque Regional del Sureste. Sin embargo, a día de hoy, siete instalaciones siguen funcionando a lo largo de las riberas del río Jarama en zonas prohibidas. En concreto, las siguientes explotaciones: Peñalver en San Fernando de Henares (ocupa zona B de Reserva Natural), Tramsa en Arganda del Rey (zona B de Reserva Natural), Aripresa en Rivas-Vaciamadrid (Zona A de Reserva Integral), Maresa en San Martín de la Vega (zona B de Reserva Natural), Ampliación Aricusa (Zona B de Reserva Natural), Gravera del Jarama (Zona A de Reserva Integral) y Gravera de los Ángeles, las tres en Ciempozuelos (Zona B de Reserva Natural). Desde hace dos años, las asociaciones ecologistas del ámbito del Parque Regional del Sureste han solicitado en varias ocasiones la retirada de estas explotaciones de las zonas incompatibles. A pesar de tratarse de una exigencia legal, la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio ni siquiera ha contestado a estas demandas. De esta forma, viene tolerando la actividad minera en las zonas más sensibles y de mayor valor natural del Parque Regional del Sureste. El resultado es la ocupación de las zonas inmediatas a los cauces, vertidos de lodos al río Jarama, destrucción del bosque de ribera y afección a la fauna y a parajes de alto valor ambiental, todo ello dentro de un espacio protegido. A esta situación se añade el caos que supone el retraso (de nueve años) que acumula la aprobación del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Regional, documento que debe regular los usos en el espacio protegido. Las asociaciones ARBA, Asociación Ecologista del Jarama El Soto, Ecologistas en Acción, GRAMA, Jarama Vivo y la Plataforma Salvemos el Henares instan a la Consejería de Medio Ambiente el cese de actividad de estas explotaciones y solicitan para ello que incluya en los presupuestos de la Comunidad de Madrid partidas para sufragar los gastos de eliminación o traslado de estas instalaciones. Estos colectivos prevén la realización de medidas judiciales contra los responsables de la Consejería de Medio Ambiente en caso de que no se dé una solución a esta escandalosa vulneración de la legislación ambiental |
El vertido de lodos a los ríos es una práctica “tradicional” de muchas graveras que siguen trabajando a pié de río, en suelos donde según la Ley 6/94 no debería existir ninguna instalación minera desde febrero de 2004. En la fotografía vertidos de lodos en el Jarama desde la planta de tratamiento de Aladueña y Peñalver (San Fernando de Henares).
La Ley 6/94 establece claramente (en su Disposición Adicional Cuarta) que se trasladarán las explotaciones mineras que ocupen suelos donde esta actividad no está permitida, dicho traslado “se llevará a cabo en un plazo no superior a cinco años a partir de la aprobación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales”. El PORN se aprobó en febrero de 1999. |
Esta página ha sido actualizada el jueves, 30 de octubre de 2008