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La
situación que atraviesa la Comunidad de Madrid, un
grave problema de desabastecimiento de agua con los
problemas de salud que la falta de este recurso puede
traer a la población, está motivado por, la nefasta
gestión del Canal de Isabel II a las ordenes del
Gobierno Regional presidido por Doña Esperanza Aguirre,
atendiendo solo y exclusivamente a intereses partidistas
sin tener en cuenta las necesidades de la gran mayoría
de la población.
Para
argumentar esta denuncia apuntamos la siguiente reflexión:
Desde
febrero se intuía que la falta de lluvias iba a ser
preocupante. Se ha estado alertando de la situación que
podríamos atravesar y que actualmente padecemos a todos
los Ayuntamientos y a la Comunidad de Madrid, esperando
que se tomaran con antelación las medidas de ahorro y
gestión necesarias para evitar esta crítica falta de
agua.
Cuando
entraba el verano se sabía que no iba a haber lluvias y
que las reservas de los pantanos podrían verse en los
niveles más bajos conocidos. Al final del verano y con
los embalses bajo mínimos se puede ver todavía como en
toda la Comunidad de Madrid se siguen regando jardines,
regando calles y haciendo un uso del agua indecente por
parte de ayuntamientos y particulares. Ante este
panorama la única accion emprendida por el Canal de
Isabel II es la de lanzar una campaña a nivel usuarios
en la que se nos pide que cerremos los grifos mientras
nos lavamos los dientes o que nos duchemos en vez de bañarnos,
medidas que serian eficaces si desde las diferentes
administraciones ejemplificaran el compromiso que se
esta pidiendo al ciudadano. Pero se nos ha estado
tratando como “tontos” y mientras se pide el comprom
iso dentro de nuestras casas, basta con pasearse por
esta Comunidad para comprobar como se esta
despilfarrando litros y litros de agua en riegos de
medianas de carreteras, limpieza de maquinaria de obras,
llenado de piscinas y duchas y riego de jardines y
campos de golf. Esto sin saber el agua que se puede
consumir en las industrias o en el riego agrícola. Es
por todo esto por lo que afirmamos que dicha campaña el
único cometido era el propagandístico y lavado de
cara, no buscando en ningún momento el ahorro del líquido
elemento.
Hemos
tenido que llegar al extremo en el que estamos
actualmente para que pongan unas medidas que se tendrían
que haber tomado hace meses con agua en los embalses y
que con las actuales previsiones hacen dudar de su
efectividad, debido a la gran escasez de agua acumulada
y la nula previsión de lluvias. Además creemos
necesario que las administraciones no solo hagan
propaganda de campañas de ahorro en el hogar, tienen la
obligación de dar ejemplo, abandonando y obligando a
abandonar cualquier uso de agua que se pueda ver como
ostentoso y despilfarrador.
Las
obras que dice la Sra. Aguirre necesarias para evitar su
sequía, aun corriendo mucho, no se podrían haber
terminado en el año y medio que la Sra. Narbona está
en Medio Ambiente, y aun si hubiera sido posible
terminarlas no habría servido de nada pues simplemente
no ha llovido, por lo que no se habría almacenado agua.
La
Sra. Aguirre y el Canal de Isabel II están jugando con
la salud de todos, agravando conscientemente el estado
de sequía que atravesamos para forzar al Gobierno de la
Nación a crear nuevos embalses y aportaciones de agua
que no servirían más que para alimentar nuevos
desarrollos especulativos, aumentar el consumo
desmesuradamente y agravar futuras sequías.
Creemos
que la situación que atraviesa España es muy grave
para que los representantes políticos regionales estén
jugando con la salud de todos, con el único fin de
conseguir réditos políticos personales.
La
única solución para paliar estas etapas de sequía es
la reducción del consumo, cambiando hábitos y formas
de desarrollo insostenible.
El
Gobierno Regional esta poniendo en peligro la salud de
los madrileños con el único objetivo de conseguir sus
propósitos.
La
mejor manera de evitar situaciones como la actual es
tomando
medidas serias cuando todavía se tiene agua en los
embalses, reduciendo consumos innecesarios teniendo que
dar ejemplo las Administraciones locales y regionales.
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