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Alarma ambiental por la peligrosa concentración de graveras en la zona de Ciempozuelos, dentro de los suelos protegidos del Parque Regional del Sureste |
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(Septiembre, 2005) Empresarios reincidentes, explotaciones carentes de autorización, ocupación de riberas y caminos, vertidos y acumulación de tierras, escombreras camufladas...El Grupo de
Acción para el Medio Ambiente (GRAMA) y la Asociación Ecologista del
Jarama “El Soto” han realizado un informe en el que constatan la
grave situación ambiental derivada de la alta concentración de
explotaciones de áridos en el municipio de Ciempozuelos (Madrid).
Entre las 72 graveras localizadas en el estudio, se da un alto número
de irregularidades de promotores que operan impunemente al margen de
la legislación ambiental y del control de las administraciones. En la
zona operan un gran número de empresas piratas, reincidentes en
distintas irregularidades ambientales y que operan impunemente en la
zona. El informe ha
contabilizado 72 explotaciones en tan solo el término municipal de
Ciempozuelos, ya sean en activo, abandonadas, restauradas o en
tramitación. En los últimos dos años se ha comprobado como la mayor
parte de los proyectos de graveras en el Parque Regional del Sureste
se sitúan en este municipio, lo que va a agravar la degradación
ocasionada por las explotaciones vigentes o ya clausuradas.
Actualmente las explotaciones activas ocupan una superficie de 330 ha,
pero a medio plazo esta cantidad puede verse incrementada en más de
800 ha (tres veces más de la superficie que fija el borrador
del Plan Rector de Uso y Gestión para todo el Parque Regional del
Sureste). Llama la atención
que un grupo reducido de empresas son reincidentes en distintas
irregularidades abajo comentadas y que acumulan un buen número de
denuncias por distintas causas. Así podemos señalar las
explotaciones de Juan José Benito Martínez, Áridos Díez SA o
Victorio Bueno Horcajada como algunas de las consideran más rentable
para su negocio saltarse la normativa vigente. En el estudio se
refleja la ocupación casi completa de la orilla derecha del Jarama
por estas graveras. Ello ha ocasionado la desaparición casi por
completo del bosque de ribera. Se da la circunstancia de que la mayoría
de ellas han invadido impunemente el Dominio Público Hidráulico y
por tanto no se ha respetado el margen establecido en el PORN del
Parque Regional. Incluso en algún caso (Planta de Los Tranzones) se
siguen vertiendo limos al río procedentes del lavado del árido. Otro aspecto
bastante habitual son las explotaciones que operan, o ya lo han hecho,
sin contar con el informe necesario de la Junta Rectora del Parque del
Sureste (Laura B Norte, Menorca, Cacera 3, Cacera 5, Cacera 6,
Chicanda). Incluso se da el agravante en estas dos últimas de no
contar siquiera con la preceptiva Declaración de Impacto Ambiental. Además existen
al menos 7 casos (Paloluz, Laura A (Sur), Laura B (norte), Cacera 1,
Cacera 3, Cacera 5, Cacera 6) en los que los promotores han decidido
explotar mayores superficies que las autorizadas en sus proyectos o
planes de labores, invadiendo fincas aledañas con la connivencia de
sus propietarios. Otra
irregularidad es la deficiente o inexistente restauración de las
parcelas ya explotadas, Realizadas sin respetar la línea del
horizonte y generando taludes; otras camuflan negocios de selvicultura
con supuestas plantaciones forestales de chopos (Áridos 2000 y
Ampliación Áridos 2000); funcionamiento como escombrera (Salinas 1
Tobar), cuya superficie no está cultivada y admite tierras para
relleno del hueco. GRAMA y El Soto han remitido este informe a la Dirección General de Minas y al Servicio de Evaluación Ambiental, como principales responsables de que se esté dando esta situación y solicitan una serie de medidas urgentes a corto plazo. |
Explotación "2ª Ampliación de Cacera Serrano", promovida por Juan José Benito Martínez, finalizada la explotación sin ninguna paralización a pesar de la evidente ilegalidad de la actuación. PARA MÁS INFORMACIÓN: |
Esta página ha sido actualizada el miércoles, 31 de agosto de 2005