Introducción y datos básicos

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El Parque Regional del Sureste se creó formalmente en junio de 1994 mediante aprobación en la Asamblea de Madrid, por unanimidad de todos los diputados, de la denominada Ley 6/94. Con esta decisión se daba el primer paso para aportar respaldo legal a la voluntad de recuperar y proteger la zona del Jarama que ya se venía reclamando desde sectores sociales y desde ayuntamientos que, como el de San Fernando, se habían enfrentado a la especialización injusta de este territorio para acoger los desechos de la Región, los aeropuertos, las graveras, etc.

Desde el punto de vista formal esta decisión fue consecuencia de lo previsto en la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres, que en su apartado 21.2 establece que la facultad de las Comunidades Autónomas para establecer normas legales que permitan la protección efectiva de sus territorios.

No es que un territorio, como el valle del Jarama, necesite de una legislación específica para ser protegido, en muchos aspectos bastaría con el cumplimiento estricto de la legislación existente y la voluntad de los diferentes responsables políticos: ayuntamientos, Comunidad de Madrid, Confederación Hidrográfica del Tajo, Canal de Isabel II, etc. Aprobar una Ley específica, además de sus contenidos, tiene el valor añadido de lo que supone de compromiso “político” por la recuperación-protección del territorio y el final formal de la injusta especialización a la que se estaba sometiendo al valle del Jarama. Como se puede comprobar en estas páginas, la aprobación formal de las leyes y sus reglamentos no constituyen una garantía suficiente para la efectiva protección y la conservación de la valiosa vida silvestre que alberga. El Parque del Sureste es un escenario más del eterno conflicto social entre los intereses de las élites económicas por explotar recursos al menor coste y el derecho de los ciudadanos a que se respete el interés general y las leyes.

La gestación del vertedero fue consecuencia no sólo de los valores naturales del territorio, también fue en cierto modo el reconocimeinto del tradicional maltrato de esta comarca por parte de lospoderes públicos. Hasta entonces el Sureste Madrileño se estaba consolidando como el vertedero, la gravera y el desagüe regionales. La resistencia social a esta injusta especialización tuvo mucho que ver con la creación del Parque del Sureste.

La gestación del vertedero fue consecuencia no sólo de los valores naturales del territorio, también fue en cierto modo el reconocimiento del tradicional maltrato de esta comarca por parte de los poderes públicos. Hasta entonces el Sureste Madrileño se estaba consolidando como el vertedero, la gravera y el desagüe regionales. La resistencia social a esta injusta especialización tuvo mucho que ver con la creación del Parque del Sureste.

Desde 1994 el Parque del Sureste es un escenario de esa contradicción entre el poder del dinero y el interés general de los ciudadanos a disfrutar de un entorno natural, a su conservación, y a que se respete la legislación nacional y comunitaria. Con ese conflicto, entre el poder económico y el derecho de los ciudadanos, se está modelando la calidad de este espacio protegido.

A pesar de todas las agresiones que recibe el territorio y el desinterés que recibe de aquellas administraciones que tienen encomendada su conservación, el Parque existe y tiene vida. Lo saben los miles de madrileños que se acercan todos los años a las riberas, el Parque ya no es el “desconocido” de los años 90, y eso aporta una protección añadida más valiosa que el papel en el que se imprimen las leyes.

La protección del territorio ha aportado valor añadido a las poblaciones ribereñas, sus ecosistemas atraen a visitantes, se recuperan especies que llevaban años desaparecidas de este territorio (como la nutria), la consideración de suelos “no urbanizables” nos ha puesto a salvo del salvajismo urbanístico que asoló otros territorios cercanos, se ha puesto cierto orden en la actividad minera y, a pesar de su degradación evidente, la calidad de los ríos ha mejorado objetivamente.

En la génesis de quienes participamos en la gestación del Parque del Sureste latía siempre el objetivo de que esta zona metropolitana de la capital fuera útil para aliviar la presión de visitantes que ya por entonces soportaba la Sierra Madrileña. Es evidente que las administraciones no han sabido aprovechar esta oportunidad. El Parque del Sureste tenía también objetivos de conservación, y sólo en una parte limitada se han cumplido. Casi siempre la causa de estos desajustes se encuentra en la combinación de la limitada conciencia ambiental en los gestores públicos, los fuertes intereses por convertir los recursos públicos en plusvalías, y la falta de información pública sobre las oportunidades y ventajas que aporta un espacio protegido al que se puede acceder en Metro.

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La declaración legal de espacio protegido vino precedida de conflictos derivados de los abusos que algunas actividades venían protagonizando, con la complicidad en ocasiones de algunas administraciones. Este era el caso de las graveras. En la fotografía la paralización de una gravera en Velilla, a finales de los años 80, que seguía funcionando a pesar de un decreto municipal de suspensión de actividad.

El Parque del Sureste ha superado algunas amenazas (como las graveras o, en parte, el urbanismo), pero sigue sometido a agresiones y a un desinterés institucional intolerables, que vulneran elementales normas legales o que sacrifican innecesariamente recursos y ecosistemas que será costoso recuperar en el futuro (y con recursos públicos). Los abusos en la caza son un escándalo y un riesgo la para seguridad de paseantes y vecinos. El sacrificio de la calidad de los ríos en el Plan Hidrológico es inaceptable y una descarada vulneración de normas europeas, el derroche de agua en el riego “a manta” (como en la época del Imperio de Roma), la introducción de especies exóticas, la insuficiente vigilancia, el incumplimiento de la legislación minera, la ausencia del Plan Rector y de un órgano de participación pública (la Junta Rectora) a pesar de estar provistos en la Ley 6/94), etc. de todas estas, la principal amenaza constatada proviene de la propia Administración, especialmente de la inhibición de la Consejería de Medio Ambiente. Los Ayuntamientos tienen una actitud ajena a la conservación y el medio natural, esto es evidente en los presupuestos que aprueban o en el desinterés general por todo aquello que acontece más allá de la última calle de la localidad.

En definitiva, los ciudadanos conscientes tenemos todavía mucho trabajo por delante, la codicia sobre el medio natural no descansa….

Los que siguen son un resumen de los datos fríos que definen el Parque Regional del Sureste.

RIQUEZA NATURAL

Según distintos informes de la antigua Agencia de Medio Ambiente, hoy Consejería de Medio Ambiente, las especies más representativas, en cada uno de los hábitats del Parque, son las siguientes:

  • Llanura cerealista: avutarda, sisón, alcaraván.
  • Cortados y cantiles: halcón peregrino, milano negro, único lugar de la península en el que anida sobre zonas rocosas), búho real, roquero solitario, collaba negra… Hasta hace una década se podía observar la presencia de alimoche
  • Sotos y riberas: garza real, martinete, cormorán grande, garcilla bueyera, martín pescador…
  • Humedales: La población de anátidas y otras aves acuáticas aumenta todos los años de forma importante, actualmente son miles de ejemplares de una gran diversidad de especies : focha común, ánades, somormujos, gaviota reidora, cormorán, pato cuchara, cigüeñuela, garza real, calamón…

La colonia de cernícalo primilla que existe en la iglesia de Perales del Río tiene fama nacional por el número de ejemplares. Además hay importantes colonias de aguilucho lagunero, cigüeña blanca (con concentraciones de hasta treinta nidos), malvasía. En las lagunas abundan especies introducidas como el lucio y black­bass, además de carpas, barbos, etc. En reptiles son significativas las poblaciones de culebrilla ciega, culebra de escalera, bastarda, viperina y de collar. Las explosiones demográficas de pequeños mamíferos ha sido aprovechadas por aves rapaces y por carnívoros como el zorro, que coloniza todos los hábitats, también hay tejón, turón, comadreja y hasta poblaciones residuales de nutria (detectados ejemplares aislados en la zona norte del Parque en 1993).

La comunidad de ungulados va en aumento, el jabalí, que mantenía una pequeña población en los campos de cultivo de Pinto y San Martín de la Vega, ha empezado a verse de nuevo tras 18 años de ausencia, sus huellas y hozaduras corroboran estos datos. Ha aparecido también la nutria, tras muchas décadas ausente de estos valles.

Muchas de las especies inventariadas, especialmente aves, se encuentran catalogadas e incluidas en el catálogo Regional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres (Decreto 18/92) en alguna de las 4 categorías definidas: En peligro de extinción, sensibles a la alteración de su hábitat, vulnerable o de interés especial. Para ver especies pulsar aquí.

FLORA Y VEGETACIÓN

Tienen representación en el área los siguientes grupos de vegetación :

  • ENCINAR MANCHEGO: Coscojal (Titulcia, Vilches, San Martín de la Vega), Espleguera (cerros de Arganda), jabunal.
  • MATORRALES GIPSÍCOLAS: Ontinar (Rivas, San Martín de la Vega y Ciempozuelos), harmagal, orzagal, albardilla con gipsofila
  • BOSQUES DE RIBERA: olmedas (San Fernando de Henares), saucedas (San Fernando y Rivas Vaciamadrid),choperas, alamedas, zarzamoras, rosas, majuelos, saucedas, junqueras, carrizales…
  • TARAYALES NO HALÓFILOS: colonizan gran parte de los suelos de aluvión de las terrazas inferiores de ríos y charcas. Muy extendidos por todo el valle.
  • CAÑIZARES: Ampliamente representados en todo el territorio, de gran interés ecológico por servir de protección a gran número de aves orníticas.

La zona recoge una importante variedad de especies herbáceas, trepadoras y leguminosas muy empleadas en perfumería y por sus propiedades medicinales. En los últimos años se está produciendo el fenómeno de la sobreexplotación de algunas especies, con el consiguiente peligro de su desaparición.

Para acceder al inventario de flora pulsar aquí.

RIQUEZA CULTURAL

Gran parte del territorio del Parque se encuentra sometido a diferentes niveles de protección cultural, principalmente por sus yacimientos arqueológicos y paleontológicos. Las terrazas del Manzanares están declaradas Bien de Interés Cultural. También tienen protección legal ambas márgenes del río Jarama, el Arroyo del Culebro. Los yacimientos paleontológicos de San Martín de la Vega, La Aldehuela, Cerro de la Herradura, Perales del Río, Mejorada del campo y Arganda, tienen importancia nacional. En estas zonas se han encontrado restos de Mammuthus primigenius, Coleodonta antiqutatis, Equus caballus, Cervus elaphus, Bovidae inditel,…

Para más información sobre yacimientos arqueológicos, pulsar aquí
Para más información sobre riqueza cultural, pulsar aquí.

Están presentes también la Cañada Real Galiana, también llamada de Merinas o Riojana, el Castillo de Aldovea (San Fernando de Henares) y la Ermita del Cristo de Rivas, ambas declaradas de Interés Cultural.

ZONIFICACIÓN

El territorio del Parque se divide en “ZONAS” según el nivel de protección asignado y los usos autorizados. Así las ZONAS A “De Reserva Integral” tienen mayores exigencias protectoras que la ZONA F. Los parajes más importantes de cada Zona son los siguientes :

  • ZONAS A “DE RESERVA INTEGRAL“. Cantiles y cortados, lagunas el Porcal Norte, las Arriadas y sotos asociados.
  • ZONAS B “DE RESERVA NATURAL“. Sotos y riberas de los ríos Jarama, Henares y Manzanares, masas forestales de la Marañosa, encinares y coscojales de las vertientes calizas, Carrascal de Arganda, laguna de el Soto en Velilla de San Antonio, áreas cerealistas y de olivar con asentamientos de avutarda.
  • ZONAS C “DEGRADADAS A REGENERAR”. La Guindalera en San Fernando, áreas de la Marañosa, cerros de Rivas Vaciamadrid, áreas degradadas de Velilla de San Antonio, Valdelacueva y el Espartal, altos de Palomero.
  • ZONAS D “EXPLOTACIÓN ORDENADA DE LOS RECURSOS NATURALES”. Areas de agricultura de regadío y de secano, suelos de explotaciones extractivas.
  • ZONAS E “DESTINO AGRARIO, FORESTAL, EDUCACIONAL Y/O EQUIPAMIENTOS AMBIENTALES Y/O USOS ESPECIALES”. Areas de Varalcalde y Aldovea, área recreativa de las Islillas en Mejorada del Campo, laguna de Miralrío en Velilla de San Antonio, cumbres de Vallecas y Valdemingómez, área de Pinto, entorno del arroyo Culebro, áreas de la Marañosa, la Esperilla en Arganda del Rey.
  • ZONA F “DE PROTECCIÓN”. Al Este de Velilla de San Antonio.

El 3 de abril de 2002, con una rápida tramitación, se aprobó por la Asamblea de Madrid la creación de una nueva “Zona G, a ordenar por el planeamiento urbanístico” cuya principal característica es la posibilidad de que esos suelos puedan ser urbanizados. Para más información sobre estas “zonas”, y planos de detalle pulsar aquí.

“ZONAS” % OCUPACIÓN TOTAL
ZONAS DE ALTO VALOR ECOLÓGICO
ZONAS A (Reserva Integral)
ZONAS B (Reserva Integral)

2,83
24,93
AREAS CON APROVECHAMIENTOS ACTUALES DE RECURSOS PRIMARIOS
ZONAS C (Degradadas a Regenerar)
ZONAS D (De Explotación Ordenada de los Recursos Naturales)

9,66
45,20
AREAS SIN VOCACIÓN DE USO DEFINIDO
ZONAS E (Destino agrario, forestal, recreativo, educacional y/o equipamientos ambientales y/o usos especiales)

11,92
ZONA PERIFÉRICA DE PROTECCIÓN
ZONA F

5,43

EXTENSIÓN DEL PARQUE

EXTENSIÓN TOTAL DEL PARQUE : 31.550 Has. Población Extensión del municipio incluida en el Parque (ha.)
MUNICIPIOS INMERSOS
Velilla de San Antonio 3.342 1.437
Ciempozuelos 11.759 3.455
Titulcia 886 693
Rivas Vaciamadrid 19.535 4.882
San Martín de la Vega 8.089 8.726
MUNICIPIOS ALEDAÑOS
Arganda 28.466 3.203
San Fernando de Henares 28.314 1.317
Pinto 24.363 2.454
Mejorada del Campo 15.072 294
MUNICIPIOS FRONTERIZOS
Getafe 144.368 2.294
Valdemoro 20.125 794
Aranjuez 38.906 848
Chinchón 4.118 355
Torrejón de Ardoz 87.219 4
Coslada 79.240 13
Madrid 3.041.101

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Fuente : Anuario Estadístico CAM 1992, rectificación Padrón 1994 y Agencia de Medio Ambiente (período anterior a la aprobación del PRS)


 

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